
Al norte de Córdoba, una vez cruzada la sierra -superando el mítico Puerto del Calatraveño- , se extiende un paisaje de suaves colinas y encinar, una tierra de pueblos labrados por el granito: Los Pedroches - la "azotea inmensa de la sierra" como la llamó Juan Bernier, "Fash Al Ballut" o llano de las bellotas los árabes, donde la nutricia encina, sustento de una rica cabaña ganadera, reina en el paisaje y donde el granito, abundante en el subsuelo, ha sido materia prima de arquitectos y canteros a lo largo de los siglos para levantar iglesias catedralicias, ermitas tardogóticas y casas populares de labrados dinteles.
La comarca de Los Pedroches guarda un aroma espeso de historia ancestral que, aún, se mantiene incólume en su arquitectura: la torre de Pedroche, la catedral de la Sierra (en Hinojosa del Duque), las hermosas fachadas heráldicas de Dos Torres, el castillo de Belalcázar, entre otros muchos monumentos (en este sentido, destacan varias ermitas), demuestran el bello equilibrio arquitectónico del granito armonizando con el cielo.
Por otra parte, la comarca de Los Pedroches tiene otras muchas características que la definen y que, sin ninguna duda, deleitarán los sentidos del viajero que en ella se adentre. Destaca, por ejemplo, su rica gastronomía (basada, esencialmente, en los productos del cerdo ibérico) en la que sobresalen sus sabrosísimos embutidos -chorizo, salchichón, relleno y morcilla-, además de su variadísima dulcería (hojuelas, roscos, flores, perrunas, etc...) que, en cada uno de los pueblos de la comarca, guarda su toque peculiar y característico.
Asímismo, en relación de algún modo, con la gastronomía, Los Pedroches es una comarca de enorme riqueza cinegética, donde abundan la perdiz y el jabalí, la paloma torcaz, el conejo y la liebre, siendo esta tierra un paraíso codiciado por los aficionados al deporte de la caza, pues con este fin llegan hasta estos pueblos muchos cazadores, no sólo de la provincia, sino de otros puntos y lugares del país.
Además de por su riqueza cinegética, la comarca destaca por su variada vegetación; el paisaje de Los Pedroches es suave y ameno, de colinas redondeadas y frondosas dehesas, conserva intacto el modelo de bosque mediterráneo: además de las encinas centenarias, sobresalen las retamas, los lentiscos, las jaras y el brezo, el espliego, el madroño, la coscoja, la ruda, el torvisco, por citar algunos árboles y arbustos cuya total enumeración resulta imposible. Sin embargo, no es posible dejar de mencionar las frondosas y románticas alamedas, las hileras de chopos blancos y olmos robustos que se extienden junto a las riberas de algunos ríos como el Cuzna, Guadamatilla, arroyo Lanchar, y otros muchos que discurren por la comarca.
El viajero que llegue a esta comarca tan genuina podrá disfrutar también de su rico folclore, de sus tradiciones, milenarias y ancestrales, que se pierden en la noche de los tiempos, de sus ferias alegres y sus peculiares romerías que conservan su viejo sabor a través de los años. Al viajero le entusiasmará escuchar la jotilla de Los Pedroches, tocada y bailada a la antigua usanza -con la sartén y la botella de vidrio-, y podrá aspirar la honda esencia de un folclore que bebe en aguas de Extremadura y Castilla-La Mancha; en cuanto a las romerías, son muchas y variadas: la de la Virgen de Luna -en Pozoblanco-, la Virgen de Guía -en Villanueva del Duque-, la Virgen de la Alcantarilla -en Belalcázar-, la Divina Pastora -en Villaralto-, en las que aún se mantiene un intenso fervor de autenticidad, un sabor humano y sencillo, incontaminado, que hacen de esta comarca, Los Pedroches, al norte de Córdoba, una tierra entrañable y hermosa, cargada de historia, donde el viajero descubrirá el sabor de lo antiguo, el hogareño aroma de lo auténtico.
Las características geográficas de la comarca han marcado su desarrollo económico a lo largo de la historia. Abandonadas por falta de rentabilidad, o esquilmado el subsuelo, las minas diseminadas por todo el territorio y que en el siglo XIX y principios del XX dieron a esta tierra su máximo esplendor, han dejado paso a una abundante y rica cabaña ganadera (porcino, vacuno y ovino) que está posibilitando el desarrollo de este sector así como de la industria agroalimentaria y del sector servicios.
La comarca de Los Pedroches está integrada por 17 municipios que albergan a 58.484 habitantes, según el último censo realizado en 1.996: Alcaracejos, Añora, Belalcázar, Cardeña, Conquista, Dos Torres, Fuente La Lancha, El Guijo, Hinojosa del Duque, Pedroche, Pozoblanco, Santa Eufemia, Torrecampo, Villanueva de Córdoba, Villanueva del Duque, Villaralto y El Viso. Todos ellos integran, desde 1.993 la Mancomunidad de Municipios de Los Pedroches.
La llanura de Los Pedroches, cercada por un conjunto de sierras que la delimitan geográficamente, tiene unas peculiaridades propias que la individualizan con respecto al resto de comarcas andaluzas. El ecosistema mediterráneo de dehesas alcanza aquí su máximo exponente en Europa, como resultado de unas prácticas agrícolas milenarias respetuosas con un medio natural que ha proporcionado a sus habitantes todo su sustento durante siglos. Ello, da lugar a un bosque de suaves colinas donde reina un silencio que sólo se ve roto por el animado canto de algunas aves y el sonido de los cencerros que marcan el camino de los rebaños de ovejas.
La encina, el árbol más característico de la zona, se ve acompañada en algunas áreas de quejigos, alcornoques y robles, entre cuyas ramas se cobijan importantes aves. De entre todas ellas destaca la grulla, una especie migratoria del norte de Europa que cada invierno se traslada a la comarca para alimentarse del fruto de la encina: la bellota. Su contemplación supone un auténtico deleite visual, ya que los grupos formados por unos cincuenta individuos vuelan en forma de V emitiendo sonidos similares a trompetazos que por unos momentos rompen la quietud de la dehesa.
Sí la exhuberancia es la nota predominante del medio físico de Los Pedroches, ésta, se ve aún más acrecentada en las riberas de sus ríos y arroyos. Buen ejemplo de ello son los cauces de los ríos Guadalmez, Zújar y Yeguas (Parque Natural de Cardeña-Montoro), que albergan en su interior especies como la nutria o el martín pescador, acompañadas de aves como la garza real o la cigüeña negra, que anidan en sus bosques de ribera poblados de fresnos, alisos, sauces y álamos, rodeadas de un sotobosque donde se encuentran especies como la adelfa o las zarzas.
El mejor ejemplo del medio natural de Los Pedroches se encuentra en el Parque Natural de Cardeña-Montoro, situado en la parte oriental de la comarca y que cuenta con una extensión de 41.212 hectáreas. Junto a la encina, el árbol más característico de la comarca, también aparecen en algunas zonas robles como el quejigo y el melojo. Esta riqueza florística permite la existencia de especies de gran valor ecológico como el águila imperial, el lince, el lobo, el águila real o el gato montés que convive en perfecta armonía con especies cinegéticas como la perdiz, la paloma torcaz, la tórtola, el conejo, la liebre, el ciervo, el gamo, el jabalí o el muflón.
Junto a las grullas conviven sisones, cigüeñas negras, especies de caza menor como el conejo, la liebre, la perdiz o la paloma torcaz, que hacen las delicias de los miles de cazadores que cada temporada acuden a la zona. En las áreas de mayor altura, estas dehesas se ven pobladas por especies de caza mayor como el ciervo y el jabalí, como ocurre en la Sierra de Santa Eufemia y en elevaciones como la Chimorra y el Calatraveño, donde cohabitan con zorros y ginetas.
Otras áreas de especial interés son la Sierra de la Patuda, el mirador del Pozo del Águila y las elevaciones de Sierra Trapera y el Puerto de los Tres Mojones. Como espacios de uso público en el medio natural se pueden mencionar los siguientes: Pozo de la Benita (Alcaracejos), Parque San Martín (Añora), paraje El Soto (El Guijo), parque periurbano de Fuente la Zarza (Hinojosa del Duque), paraje de la ermita de la Virgen de Piedrasantas (Pedroche), Ciudad del Ocio (Pozoblanco), parque comarcal Dehesa Boyal (Villanueva del Duque), Huerta de los Frailes (El Viso), y parque Guadamatilla (Villaralto).
Texto sobre Los Pedroches: extraido de www.lospedroches.org